Muchos recientes estudios han demostrado la relación entre salud y la estructura de los espacios habitables y, casi todas, han llegado a la misma conclusión: la amplitud es sinónimo de bienestar. La sensación de hacinamiento que produce un espacio reducido puede influir en nuestra salud mental, mientras que un espacio amplio ayuda al desarrollo intra e interpersonal. ¡Pero no te preocupes! Los estudios hablan de SENSACIONES y no de metros cuadrados, así que tus pequeñas estancias pueden convertirse en lugares agradables en los que pasar el tiempo. En este blog os damos unos consejos para ampliar tu estancia con una sola aplicación de pintura. Sencillo, ¿verdad?
Tonos claros
Siempre hemos escuchado que la mejor forma de dar amplitud a un espacio es aplicando colores claros. Esto se debe al efecto que la luz tiene en este tipo de tonos: se refleja más, aportando luminosidad y espaciosidad a la estancia. Un beige, un gris muy claro o un color hueso harán que tu habitación luzca mucho más grande. Aunque está opción parezca un poco limitada, ¡no te engañes!, tienes mil opciones para aplicar a tu habitación y, si haces una combinación de dos o tres tonos, conseguirás que tus paredes tengan mucho juego.

Si quieres darle un toque más alegre y atrevido, prueba con un rosa pálido, amarillo o verde apagado. Recuerda que los colores también influyen en nuestro estado de ánimo.

No te olvides del techo
Muchas veces, identificamos mal el problema de nuestras estancias. La habitación puede parecer pequeña, pero el problema no se encuentra en su tamaño ni en los límites que marcan las paredes, sino en el techo. Un techo bajo puede dar una sensación de agobio y echar a perder todo el trabajo en crear un ambiente acogedor en tu casa. ¿Cómo podemos solucionar este problema? ¡De una forma muy sencilla! Pinta el techo del mismo color que tus paredes. De esta manera, engañaremos al ojo haciéndole pensar que las superficies se expanden por toda la habitación sin ningún límite.

Mira los planos
Si tu habitación no es cuadrada, la falta de amplitud se dará en puntos concretos de la estancia. Pintar toda la habitación con tonos claros no terminará de acabar con la descompensación. Aplicar un color muy vivo o más colorido a una pared de la estancia hará que la atención se enfoque directamente allí, dejando olvidados el resto de espacios reducidos. Normalmente, pintaremos la pared frente a la puerta, pero si el foco de la habitación está en otro espacio – como la chimenea, el cabecero de la cama o la televisión – trasladaremos allí el color, siempre que no sea la pared más pequeña de la estancia.

Esperamos que estas recomendaciones os hayan ayudado y, sobre todo, que os inspiren para nuevos cambios. ¡Recordad que ampliar el espacio de tu casa es también ampliar el espacio de tu mente! Muchísima salud para todos.
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